Diseño web que trabaja para tu negocio
No hacemos webs bonitas que no sirven para nada. Hacemos webs que cargan rápido, se entienden a la primera y convierten visitas en clientes.
Una web es tu mejor comercial, si está bien hecha
La mayoría de personas que te buscan van a juzgarte por tu web antes de hablar contigo. Si tarda en cargar, no se ve bien en el móvil o no queda claro qué ofreces, se van a la competencia.
Trabajamos cada proyecto desde la estrategia: qué quieres conseguir, a quién te diriges y qué acción esperas de cada visita. A partir de ahí diseñamos una web rápida, accesible y fácil de mantener, sin plantillas recargadas ni plugins que la ralentizan. Y la dejamos preparada para crecer en posicionamiento SEO, porque una web y su visibilidad en Google van de la mano.
Señales de que necesitas una web nueva (o mejorarla)
No hace falta rehacer una web que funciona. Pero si te reconoces en varios de estos puntos, probablemente te esté costando clientes ahora mismo:
- Tarda en cargar o se ve mal en el móvil.
- Recibes visitas, pero casi nunca se convierten en consultas.
- No apareces en Google o das una imagen poco profesional.
- Actualizar cualquier cosa es un lío, o depende de alguien que ya no está.
- No tienes forma de medir qué pasa dentro de ella.
Qué incluye siempre
Cada proyecto es distinto, pero hay una base que no negociamos y que entra en todas nuestras webs:
- Diseño adaptado al móvil, pensando primero en la pantalla desde la que te ve la mayoría de tu gente.
- Tiempos de carga optimizados, con webs ligeras y bien construidas.
- Textos preparados para posicionar (SEO on-page), no relleno.
- Estructura lista para crecer en SEO desde el primer día.
- Medición configurada, para que sepas cuánta gente entra y de dónde.
- Formularios de contacto que funcionan y te avisan de cada consulta.
- HTTPS y buenas prácticas de seguridad.
- Hosting e infraestructura, con lo que entra y lo que no explicado con claridad.
Nuestro proceso de diseño, paso a paso
Empezamos por el descubrimiento: entendemos tus objetivos, a quién te diriges y qué hace tu competencia. Con eso definimos la arquitectura y los contenidos, es decir, qué páginas hacen falta y qué tiene que decir cada una. Después llega el diseño, donde le damos forma visual a todo con tu marca. Pasamos al desarrollo y las pruebas, comprobando que funciona en cualquier dispositivo. Publicamos, y a partir de ahí entramos en la fase que muchos olvidan: medir y mejorar con datos reales. En cada fase paramos a revisarlo contigo, para que no haya sorpresas al final.
Por qué nuestras webs cargan rápido
La velocidad no es un extra que se añade al final: es una decisión de construcción. Hacemos webs ligeras, sin acumular plugins ni plantillas pesadas que cargan cosas que no usas. Las servimos desde una red de distribución global (CDN), para que vayan rápido tanto en tu ciudad como a mil kilómetros. Y trabajamos la velocidad desde el primer momento, no parcheándola cuando ya es tarde. El resultado es una web que carga sin hacer esperar, algo que tus clientes notan y que Google premia. Lo contamos en detalle en por qué una web lenta te cuesta clientes.
Resultados que deja una web bien hecha
Una web rápida y bien estructurada no es solo cuestión de estética: es la base sobre la que se construye todo lo demás. Por ejemplo, una tienda de equipos médicos con la que trabajamos superó los 50.000 clics orgánicos en 16 meses apoyándose en una web preparada para posicionar. Puedes ver más cifras reales, todas sacadas de Google Search Console, en nuestros casos de éxito.
Servicios de diseño web
Elige el punto de partida que mejor encaje con lo que necesitas ahora.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en estar lista mi web?
Depende del tamaño y de si los contenidos están listos, pero una web corporativa suele estar en torno a tres o cinco semanas, y una tienda online en torno a cuatro o seis. Te damos un plazo cerrado en el presupuesto, no una estimación abierta. Lo que más alarga los proyectos suele ser tener los textos y las fotos a tiempo, y en eso te ayudamos.
¿Cuánto cuesta una web?
No trabajamos con tarifas cerradas de catálogo, porque una web sencilla y una tienda con cientos de productos no cuestan lo mismo. Tras una primera conversación entendemos tu caso y te enviamos un presupuesto cerrado, sin letra pequeña. Sabrás exactamente qué incluye y en cuánto tiempo antes de decidir.
¿Podré editar los textos yo mismo después?
Sí. Te entregamos la web con un gestor de contenidos para que actualices textos, servicios o noticias sin depender de nosotros, y te enseñamos a usarlo. Si prefieres despreocuparte, también ofrecemos mantenimiento.
¿El hosting y el dominio están incluidos?
Te lo dejamos claro en el presupuesto, sin sorpresas. Podemos encargarnos del alojamiento y de la configuración técnica, o trabajar sobre lo que ya tengas. El dominio siempre queda a tu nombre y en tu propiedad.
¿Qué pasa con mi web actual y mis contenidos?
Si tu web tiene una base aprovechable, partimos de ahí. Si está muy anticuada o te limita, suele salir mejor rehacerla, y te lo decimos con franqueza. Reutilizamos los contenidos que merezcan la pena y, si vienes de otra web, planificamos las redirecciones para no perder lo que ya tienes posicionado en Google.
¿Hacéis mantenimiento después de entregar?
Sí, es opcional. Puedes encargarte tú con el gestor que te dejamos o contratar un mantenimiento para que nos ocupemos de actualizaciones, copias de seguridad y pequeños cambios. Lo que no hacemos es atarte: la web es tuya desde el primer día.
¿La web vendrá preparada para SEO?
Sí. Toda web que hacemos parte con la base técnica de SEO lista: estructura, velocidad, textos on-page y datos correctos. El trabajo continuo de posicionamiento es un servicio aparte, pero la web nace preparada para que ese trabajo rinda desde el principio.
Cómo cotizamos
Cada proyecto es distinto, así que no trabajamos con tarifas cerradas de catálogo. Tras una primera conversación entendemos tu situación y te enviamos un presupuesto cerrado, sin letra pequeña y sin compromiso. Sabrás exactamente qué incluye y en cuánto tiempo.